El Túmulo de Gorblag

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine…

Relato: Nogheim Parte 1

Aquí dejo la primera parte de un relato que escribí para un concurso de relatos del foro Warhammer aquí. Las bases indicaban que debía tener entre 2000 y 5000 palabras (este tiene unas 2500) y la temática era libre.

Intenté, como casi siempre, jugar un poco con esto de los relatos, que es lo que me gusta. Aquí está la primera parte, ya que ponerlo entero era hacer una entrada demasiado larga, por lo que he decidido partirlo en dos, la semana que viene se publicará la segunda parte.

Sin más, dejo el relato.

NODHEIM

 

Anochecía cuando llegamos a Nogheim, un pueblo que aparentaba medio vacío por la amenaza de lluvia y que nos habíamos marcado como destino después de varias reuniones donde más que discutir nuestra ruta Edwina nos atiborraba con sus guisos. Nadie se quejaba por ello y todos acabábamos realmente llenos y satisfechos con aquellas noches en las que nunca acabábamos por decidir donde iría la compañía para la temporada de verano.

Las calles de tierra y piedra, claramente rurales muy diferentes de esas limpias calles empedradas de las grandes ciudades,  eran estrechas y con cuestas bastantes prominentes, hasta el punto en que la los integrantes del grupo tuvieron que bajar del carro para aligerar el peso del que tenían que encargarse las dos mulas que tiraban del carro, y de paso ayudar a empujar. Hrobet intentó, como siempre que podía, escaquearse del trabajo duro, pero su hermana de un buen tirón de oreja hizo que ayudara a empujar por la cuesta como el resto.

 

La compañía, ansiosa por la próxima actuación y cansada de un viaje de dos días en carro pasados por lluvia, se dispersó lentamente por la plaza central, mientras yo observaba desde el pescante del carro el lugar y sus gentes, que en esos momentos eran tres personas.

Los tres vecinos que se encontraban en aquella plaza a hora tan tardía, casi anocheciendo, se podría decir que estaban en un estado bastante desmejorado. Los dos hombres sentados en los escalones de piedra de acceso al Consistorio se apoyaban contra la piedra y entre ellos, uno dormitaba y el otro observaba con mirada perdida a la compañía que se disgregaba ante él. La otra persona, situada justo al otro lado de la plaza, era una mujer de avanzada edad que se sentaba en una silla de al menos los mismos años que ella, mientras acariciaba a un gato que dormitaba en su regazo.

Ilena se acercó a la anciana totalmente vestida de negro y empezó a hablar con ella. Desde aquella distancia no podía oírlas. La muchacha, que contrastaba claramente con su vestido claro contra la señora, por su juventud y desparpajo natural, parecía no tener inconveniente en tratar con cualquier persona que pudiera contestar sus preguntas. El gato despertó cuando la joven empezó a acariciar su pelaje grisáceo mientras conversaba con la anciana.

Galena y Hrobet, los rubios gemelos, se acercaron a mí y me indicaron que se iba a buscar alguna posada o fonda para pasar la noche, asentí sacando mi vieja pipa de madera desgastada y observé cómo se empezaban a perder por las calles laterales.  El resto de la compañía, Algar, Riena y Edwina, se acercaron al carro y comprobaron el equipo tranquilamente después de inspeccionar la plaza.

Como tantas veces en los dos últimos días miré al cielo esperando que aquellas nubes oscuras desaparecieran, pero seguían allí, manchando un cielo que poco a poco iba apagándose con los últimos rayos de sol que desaparecía detrás de las montañas que circundaban aquel valle. Si volvía a llover tendríamos que cancelar la actuación y casi seguro que la compañía no recibiría ni una mísera moneda. Habíamos invertido tiempo y dinero en el viaje de ida y aunque era el inicio del verano y pretendíamos viajar por diferentes pueblos en fiestas, tener un comienzo tan malo no auguraba nada bueno, además de que nuestros fondos no eran muy numerosos y tarde o temprano se agotarían.

  • La señora dice que hay una taberna a dos calles, por donde se han marchado los gemelos, aunque no sabe si tendrá camas libres. También me ha dicho que hay una posada siguiendo el camino hasta el siguiente pueblo, que no está lejos y que es mucho más barata y mejor, tanto por su comida como por el trato. Creo que no tiene en muy alta estima a los de la taberna – Dijo sonriendo Ilena que había vuelto de hablar con la anciana.
  • Pues cuanto más barata mejor, aunque estemos un poco más lejos del pueblo – Dijo Edwina desde la parte trasera del carro – Además, este pueblo parece muerto ahora mismo y deberían estar de fiesta.

Miré a la anciana, que seguía sentada en la vieja silla. El gato había saltado al suelo y se estiraba desperezándose mientras la señora nos miraba con su rostro impasible. Volví a mirar a los dos borrachos al otro lado de la plaza, los cuales seguían exactamente en la misma postura, sólo que esta vez ambos parecían dormidos.

  • A ver que nos cuentan los gemelos de la taberna. Luego decidiremos, pero teniendo en cuenta que las lluvias amenazan con aguarnos la actuación, no estaría de más mirar de alojarnos en la taberna si hay suficientes parroquianos e intentar llegar a un acuerdo con el propietario para poder sacarnos unas monedas allí dentro.
  • ¿Otra vez apestando a tocino y vino rancio? – Saltó de pronto Riena – Odio actuar en sitios cerrados que huelen a estercolero, o peor, a borrachos babosos y sobones.
  • Todos odiamos no poder vivir del aire Riena – Le contesté mientras golpeaba la pipa contra el lateral del pescante donde aún estaba sentado – Pero nos aguantamos e intentamos trabajar para comer – Miré a Riena de soslayo, puso cara de replicarme pero debió pensarlo mejor y al final solo suspiró amargamente.

Empezó a llover poco después de conseguir hablar con el tabernero, un hombre pequeño y enjuto, bastante nervioso y que hablaba con voz estridente. Decía llamarse Calver, aunque Hrobet enseguida lo bautizo como “Calvo”, al menos cuando no estaba delante. La taberna, llamada “El cuerno de cabra”, era una planta baja con unas cuentas mesas desvencijadas al fondo de esta, después de pasar la barra donde se servía el vino más aguado que había probado en décadas. Además de Calver se ocupaba de la taberna Iselda, su hija, una joven morena igual de delgada que su padre aunque de rostro más afable y trato más amable, sobre todo después de conocer a los gemelos, que tendrían su edad aproximadamente y estuvieron contándole todo lo que había por más allá del valle de donde nunca había salido. Iselda parecía soñar con salir de aquel sitio, más pronto que tarde.

Después de la cena la compañía hizo una pequeña actuación. Sin bailes por la falta de espacio, con lo que ni Riena ni Ilena tuvieron oportunidad de mostrar sus capacidades. Sin embargo los gemelos y yo mismo arrancamos con la música mientras la voz de Edwina llenaba la pequeña sala. No ganamos mucho pero al menos lo suficiente como para pagarnos la noche en una cama y la cena. Fuera estuvo lloviendo intensamente toda la velada.

Navegación en la entrada única

Un pensamiento en “Relato: Nogheim Parte 1

  1. Pingback: Relato: Nogheim Parte 2 | El Túmulo de Gorblag

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Quemando Cromo v3.0

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Sayko 2K20

Cyberpunk, Eclipse Phase y otros Juegos de rol

Tinta de Celaeno

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Guía de la rolera galáctica

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Nación Rolera

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Bastión Rolero: Tu blog de juegos de rol

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Rolósofo

Juegos de Rol y Narrativa

Con D de Dados

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Laboratorio friki

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

La Dragonera

Blog sobre Dungeons & Dragons, Pathfinder, El Resurgir del Dragón, mazmorreo, retroclones y otros juegos de rol "old school", por el escritor Fali Ruiz-Dávila

El manicomio rolero

Un blog con nuestros desvaríos.

Rol de los 90

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Cóctel de Rol

La bebida de los roleros

La Ciencia del Rol

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

modelismocambre

Blog personal sobre Modelismo, Dioramas. Trabajos propios como de otros compañeros

The Dragon's Lair

Wargames, Rol, Música, Literatura, Cine...

¿Qué becaria eras tú?

Sobrevivirás -le dijeron-, pero ya era tarde.

Circus of Paint

Tabletop Wargaming Painting, Conversions and Discussion

A %d blogueros les gusta esto: